miércoles, 24 de mayo de 2017

Presa de Tous



El desmoronamiento de la presa de Tous como consecuencia de las lluvias torrenciales, que causó la muerte a nueve personas y cuantiosos daños materiales, cumple este sábado 30 años, si bien aún hay afectados con problemas para afrontar las deudas que contrajeron por la catástrofe.
Fue poco después de las siete de la tarde del 20 de octubre de 1982, cuando las lluvias torrenciales que dejaron hasta 1.000 litros por metro cuadrado reventaron el embalse y las aguas desbordadas del río Júcar inundaron la comarca de La Ribera, hasta alcanzar los nueve metros en Sumacárcer y los cinco en Carcaixent y Alzira.
La catástrofe, conocida popularmente como la 'panta nada de Tous,segó una treintena de vidas, causó miles de damnificados, y dejó unos 300 millones de euros en daños materiales en agricultura, viviendas y redes viarias.
Fallo eléctrico en la presa
El día de la pantanada no llovió torrencialmente en Tous. Recuerdan los testigos que el sol brilló durante todo el día. En el interior, en cambio, los pluviómetros activaron todas las alarmas. Chubascos torrenciales y sostenidos anunciaban una jornada agitada. Todos los ojos se clavaron en el río.
A las 3 de la madrugada, un fallo en el sistema eléctrico de la presa inutilizó las compuertas. Tres horas después, el agua aumentó ocho metros en el embalse hasta alcanzar el aliviadero. Eran las 8.00 cuando el río Sellent, uno de los afluentes, comenzó a desbordarse. Le siguieron, a las 11.00, el Albaida y el Júcar en distintos puntos de sus cauces. Poco después Carcaixent comenzó a inundarse.
La preocupación aumentó, sin embargo, a primera hora de la tarde. A las cuatro, la lámina de agua sobrepasó la corona de la presa. La estructura del embalse inició un rápido deterioro. Poco después sus muros cedieron. El agua ya no encontró obstáculo alguno. La tromba arrasó todo lo que halló a su paso.
Proceso judicial
Pocos días después, el juzgado de instrucción de Xàtiva inició un sumario que alcanzaría los 50.000 folios, y los 33.000 damnificados constituyeron varias asociaciones, como Afiva y Apemeda, si bien unos optaron por acudir a los tribunales por la vía penal y otros recurrieron a la contencioso-administrativa.
El Gobierno de Felipe González acordó unas primeras indemnizaciones de hasta 1.200 euros por la pérdida de la vivienda, una cantidad considerada insuficiente por los vecinos de la comarca de La Ribera, que se manifestaron cada 20 de octubre exigiendo justicia y mayores compensaciones.
El denominado caso Tous se prolongó hasta 1997, cuando, tras cuatro juicios, el Tribunal Supremo declaró la responsabilidad patrimonial directa del Estado por funcionamiento "anormal" del servicio público en las actuaciones que determinaron la rotura de la presa, y condenó al Estado a indemnizar a los recurrentes por los daños causados.
Asimismo, en 1993 y en 1995 se promulgaron sendos reales decretos leyes por los que los damnificados que se acogieron a ellos de forma voluntaria -cerca de 1.100- recibieron indemnizaciones para pagar los préstamos, a cambio de renunciar a la vía judicial.
En el año 2002, a instancias del Gobierno central, las asociaciones de damnificados se disolvieron y se paralizaron los procesos judiciales que quedaban en marcha.
Préstamos del ICO
Sin embargo, en 2006 el Instituto de Crédito Oficial ICO reclamó la devolución de los préstamos y sus correspondientes intereses, que los afectados creían que el Gobierno había condonado en 2002, y que superaban los 22 millones de euros.
Por ello, en 2007 se constituyó la Asociación de perjudicados por la rotura de la presa de Tous AsperTous para exigir la condonación de los préstamos concedidos tras la catástrofe, cuyo portavoz, Benjamín Lafarga, ha indicado que siguen sin tener una solución de la Administración central al respecto.
Lafarga ha indicado que de la asociación hay unos catorce afectados en esa situación, que constan como morosos, pero que podrían ser unas 400 personas a las que se sigue reclamando un préstamo concedido hace 30 años, muchas de las cuales son gente mayor y con una pensión muy ajustada.
El portavoz de AsperTous ha reclamado que estos afectados reciban una carta que acredite que el préstamo que obtuvieron hace 30 años está archivado, y ha lamentado que no se solucione definitivamente este problema y se dé por cerrado un capítulo negro de la historia.
















domingo, 21 de mayo de 2017

Cementerio de Sumacarcer



El Cementerio Parroquial de Sumacàrcer se sitúa en la Solana del Castellet, a los pies de la montaña del Castell de Peñarroya.
Fue mandado construir por el párroco Alejo Sendra Tarrazó en 1918 con el objeto de subsanar los problemas sanitarios que ocasionaba el antiguo cementerio. De este modo, el párroco proyectó el nuevo con unas mejores condiciones para la salud pública, y el Conde de Orgaz, Esteban Crespí de Valldaura, donó 3 hanegadas de tierra de la Solana del Castellet a la Iglesia con tal fin.
En 1921 se colocó la primera piedra y en 1922 se inauguró el Cementerio para dar sepultura a los habitantes del término municipal.
Se trata de un conjunto arquitectónico y escultórico monumental compuesto por hileras de nichos, 9 panteones con cúpulas y una capilla, que confieren al cementerio una imagen de gran valor artístico.
El cementerio ofrece un paisaje necrológico de gran singularidad, con espectaculares vistas y panorámicas al río Júcar y al término municipal de Sumacàrcer.



































Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...