miércoles, 4 de mayo de 2011

VALLE DEL KAS

VALLECAS VILLA. UBICACIÓN DE LA VILLA, ORÍGENES





 La Villa de Vallecas, al contrario que ocurre con otros barrios de Vallecas, que nacieron siendo núcleos urbanos, la Villa fue desde sus orígenes, un núcleo rural, sometido a un constante proceso de transformación. Existe la leyenda de que la Villa nació siendo un pueblo llamado Torrepedrosa, situado en el punto donde hoy se encuentra la ermita de Nuestra Señora de la Torre, en dirección a Mejora del Campo. Esto no se sabe a ciencia cierta. Etimológicamente, hay varias historias que cuentan los orígenes de Vallecas, la del moro Kas y del Valle del Kas es una de ellas. Según cuenta la tradición, un rico moro e nombre Kas, durante la época de la presencia árabe en la península, vivió en Torrepedrosa, un pueblo muy cercano a la actual Villa de Vallecas. Sin embargo, los cristianos le obligaron a huir. Por eso, decidió asentarse en un valle cercano a la cuenca del Manzanares, junto con sus sirvientes y sus ganados. Por eso, a la zona la llamaban "el valle del moro Kas", que con el tiempo, evolucionó a "Vallekas" y después, "Vallecas”. Esta historia es mítica, no hay documentación al respecto. Existe otra teoría, la de Fernández de los Río, según la cual, Vallecas viene del término "Vallis Egas" (en latín), Valle de Egas, siendo Egas el nombre del dueño de una alquería. Después Villegas, hasta Vallecas. Esto está más estudiado, aunque la gente, a nivel popular, prefiere la historia del moro Kas. Lo cierto de verdad es que la Villa se encuentra ubicada en un Valle, como ocurre con los núcleos rurales del sector norte de la fosa del Tajo. De  ahí,  Vallecas, de valle.






ORÍGENES Y DESARROLLO: base económica en la antigüedad.

La villa de Vallecas, ya existía en la edad media  (hacia el año 1200). Esto se sabe por su trazado urbanístico, en el modo en que unas calles se articulan con otras y en el trazado que van formando, y que suele permanecer para siempre. La Villa de Vallecas, aunque sólo en su casco antiguo, presenta el típico trazado de las poblaciones medievales campesinas, teniendo una estructura radial, es decir, que desde un centro (que corresponde a las plazas de Sierra Gador y Juan de Malasaña, en la cual está la iglesia de San Pedro Advíncula, ya que las iglesias se solían construir en el punto más importante de la población) y por el que pasa la Avenida de la Albufera, antigua carretera de Valencia. Desde aquí, las calles se extienden en forma de estrella, proporcionando múltiples y rápidos accesos a los campos inmediatos, a los cuales irían cada mañana los labriegos y pastores. La avenida de la Albufera, puede decirse que fue el origen de la Villa. En la edad media, los monarcas debían desplazarse de Madrid a Valencia y viceversa. Este camino de Valencia, era una vía muy transitada y por ello, se hizo un lugar para que los reyes y viajeros pudiesen descansar y hacer noche, antes de seguir su camino hacia Valencia o antes de entrar en Madrid. La Villa llegó a convertirse en un lugar de realengo. En el S. XVII, durante el reinado de Felipe IV, el Conde -Duque de Olivares, su valido, dividió toda España en sexmos, que era algo así cómo dividir en términos administrativos, e hizo de Vallecas, uno de ellos, con lo que ya era, por aquella época, muy importante. En 1622, Vallecas era la capital de uno de esos sexmos en que se dividió España, y tenía bajo su jurisdicción a Vicálvaro, Ambroz, Coslada, Rivas, Vaciamadrid, Velilla, Rejas, Canillas, Canillejas, Hortaleza, Chamartín, Fuencarral, San Sebastián de los Reyes y Fuente del Fresno. Esto nos da una idea de su prepotencia, la cual iría perdiendo continua y progresivamente a lo largo de todo el siglo XVIII y XIX. Pero sería Carlos IV, en el S. XVIII, quién nombró a la Villa de Vallecas, lugar de realengo. Esto nos dice mucho acerca del poderío económico y social que el lugar había adquirido. Tal nombramiento como lugar de realengo y la denominación de "Villa" que llevaba aparejado, servía para distinguir alguna población de especiales característica,  que podía llevar incluidos algunos privilegios. Además, en 1790, Felipe V, por un real despacho, concede a Vallecas trato de favor, pasando a ser, una zona de residencia de nobles e iniciándose importantes mejoras en los caminos, entre los cuales, tenía parte principalísima el "Camino Real de Valencia" (Av. de la Albufera).
El pedernal. Una de las bases económicas de la Villa era el pedernal, que se había utilizado ya en los parámetros de mampostería característicos de las construcciones del Madrid de los Austrias. Sin embargo se utilizó de forma masiva en el empedrado de Madrid





El yeso. La Villa era casi el único abastecedor de yesos para la construcción y de los pederrnales que adoquinaban las calles de Madrid. Los yesos aparecen en el mioceno continental en forma de capas intercaladas, a veces de gran potencia, dentro de las margas samartinenses (facies de Vallecas). Estos depósitos adquieren una especial relevancia paisajística en los altos escarpes de la orilla derecha del Jarama, cerca del Santuario del Cristo de Ribas y en la confluencia de éste río con el Manzanares. Los yesos de Vallecas, de una calidad inmejorable, fueron abastecidos en exclusiva a Madrid desde la época de los árabes hasta la mitad del siglo XX. El problema fundamental fue el transporte del mineral a la capital. De ahí que se decidiese construir un tranvía, desde Madrid hasta Arganda. El ladrillo. Por la Villa, pasaban dos arroyos de régimen irregular: el arroyo Gavia, procedente del prado Pavones, y el otro, que bajaba del Cerro Almodóvar. Ambos confluían en el centro de la zona edificada y recorrían la localidad de norte a sur. Debido a estos factores naturales, dicen que la Villa tenía fama de lugar insano y propenso a enfermedades crónicas.




En el siglo XVIII aún no existía el puente de Vallecas, habiendo nada más que un camino que iba desde Madrid a Vallecas, con B. Vallecas era el principal proveedor de Madrid en trigo y cebada, es decir, en pan. De ahí que los viajes de Vallecas a la capital fuesen diarios y muy frecuentes. Antonio Pons, secretario del Rey Carlos III, decía "El camino de Vallecas a Madrid es pésimo en tiempos lluviosos, y el arrollo que lo atraviesa, llamado Abroñigal, peligrosísimo cuando crecen las aguas por lo que pedía la construcción de un puente. Lo que más extendió el nombre de Vallecas desde mediados del S. XVII y hasta mediados del S.XVIII fueron sus panes, de los que se surtía todo Madrid. Llegó a haber hasta 70 tahonas, en las que trabajaban unas 10 personas, quedando al final, reducidas a unas 10 tahonas. Este declive de la industria panadera de Vallecas se debió a las prohibiciones que la Junta de Abastos madrileña promulgó en favor de los panaderos de la capital, contra Vallecas. En sus mejores momentos, los panaderos vallecanos producían pan francés, español y pan de flor, hecho en exclusiva con harina de trigo de la mejor calidad. El origen de la industria panadera de Vallecas se encuentra en Francia: en la Edad Media hubo una gran corriente migratoria de franceses de la zona del cantal, los llamados "cantaleses" hacia la zona de Castilla, entre los que había afiladores, cacharreros, sastres, zapateros y tahoneros, que encontraron en Vallecas, excelentes campos de trigo que producían harina de primera calidad, por lo que fueron ellos los que dieron origen a la industria panadera de la zona. La prueba es que el único panadero de la época del que se conoce su nombre era francés, Francisco Malasaña, padre de Juan y abuelo de Manuela. De ésta forma se inició la popularidad de Vallecas entre aquellas personas que consumían pan habitualmente. Esta tradición panadera ha quedado reflejada en "Don Gil de las Calzas Verdes" de Tirso de Molina, donde los mensajeros de cartas eran panaderos de Vallecas. Tirso también escribió "La villana de Vallecas", comedia de amores y enredos en la que doña Violante, para conseguir los favores de su amado, se hace pasar por panadera de Vallecas. Gracias a ésta obra, escrita en 1620, conocemos la prosperidad panadera de Vallecas. Sin embargo, Vallecas no fue fundada sólo sobre su actividad agrícola y ganadera, sino también en la abundancia de ventas y mesones que por estar a los pies de la carretera de Valencia hacían prósperos negocios que después se convirtieron en algunos de los merenderos más famosos de Madrid.
En aquella época, la Villa producía grano (trigo, cebada), vino, ya que era rica en vides. (La llamada, trilogía mediterránea: cereales, vid y olivo). También producía frutos de huerta: garbanzos, guisantes, habas y algarrobas. Tenía ganado lanar, vacuno y mular. Su proximidad a Madrid produjo con el tiempo, el desarrollo de los cereales a costa del viñedo y del olivar, desaparecido de la zona a finales del S. XVIII. En la Edad Media, Vallecas era una de las regiones agrícolas más prósperas de Castilla a la cual iban cuadrillas de segadores gallegos. Felipe IV promulgó en 1665 un privilegio hacia el vino producido en Vallecas, ya que era una zona rica en vides. También dio olivos, los cuales dieron lugar a la "Fábrica de aceitunas", donde las aliñaban y preparaban para el consumo y que perduró hasta finales de los 50, situada en el actual bulevar, junto a la calle Arrollo del Olivar, que de ahí le viene el nombre. En cuanto a los cereales, ya hemos visto que había trigo en abundancia, que, por un lado, produjo rico pan y unas 70 tahonas y que, por otro lado, favoreció el que el pueblo de Vallecas fuese el principal abastecedor de paja para las caballerizas reales, junto con Barajas hacia 1850. Cuando en el medievo, los árabes iban siendo expulsados de la zona, durante la reconquista, las tierras se repartían entre los caballeros que habían tomado parte en las batallas y que explotaban las tierras, ya que era la única forma de conseguir riqueza hasta la llegada de la burguesía, que en España se produjo muy tarde. A finales del siglo XVIII y principios del XIX, comienza el declive de Vallecas. La riqueza agrícola duró, al menos hasta mediados del S. XIX. Buena prueba de ello es que el pueblo de Vallecas contaba con agua traída hasta allí por el Canal de Isabel II, tanto para cultivos como para beber, mientras que la zona del Puente , Numancia y Carlota no contaron con agua corriente hasta medio siglo después. La sequía, la plaga de la langosta, la filoxera y el florecimiento de las actividades industriales, hicieron improductiva la agricultura. El desarrollo de las actividades industriales y fabriles empiezan a ser más rentables económicamente que las agrícolas, y el gran avance de los transportes, amplía el mercado a una escala nacional en la cual, ya no pueden competir los productos vallecanos. Así los agricultores se transforman en comerciantes e industriales olvidándose de sus poco rentables tierras y los jornaleros se transformaron en obreros o pasaron a formar parte de las largas filas de pobres y menesterosos de los cuales había muchos a finales del S. XIX. EL S. XX AÑOS 50-60 En éstos años, una vez que ya no hay apenas producción agrícola, el suelo de Vallecas queda totalmente desvalorizado como suelo agrícola y se especulará masivamente, vendiéndolo tanto a organismos oficiales que construyeron viviendas sociales como a empresas inmobiliarias privadas a precios que, aunque nunca iguales a los del suelo del centro de Madrid, sí muy superiores al que podrían costar unos sembrados improductivos.
Si la Vallecas urbana, la del puente, la de Palomeras etc. se caracteriza por su fuerte participación ciudadana y la constitución de asociaciones de vecinos para pedir mejoras sociales, vivienda, alcantarillado etc., con un fuerte componente nacionalista y conciencia de ser colonos o propietarios naturales de las tierras que pisan, en Vallecas Villa no fue así. La sociedad de la Villa de finales de siglo era muy anquilosada y rancia. No logró crear un asociacionismo efectivo ni si quiera en las raras ocasiones en las que se lo proponía, como fue el intento de organizar una sociedad teatral. Incluso, en la actualidad, me han contado que hasta ahora, no ha habido asociación de vecinos y que la que hay, es de muy reciente creación (uno o dos años).
Uno de los capítulos más lamentables del desarrollo creciente de Vallecas lo constituye la UVA (Unidad Vecinal de Absorción). Su construcción entró dentro del Plan de Absorción del Chabolismo de 1961 y fue concebido como un plan de emergencia para erradicar el chabolismo. Así, el barrio de la UVA fue construido por la Obra Sindical del Hogar en el plazo record de 3 meses durante el verano de 1963. Esto fue considerado como una solución provisional, de la que se pasaría posteriormente a una vivienda definitiva de mejor calidad, teniendo para ello un plazo máximo de 5 años. Por eso se recorrió a las casas prefabricadas. Pero pasaron 15 años y las cosas siguieron igual. Eran viviendas muy pequeñas, de 1 o 2 plantas, frágiles, húmedas y agrietadas. En total 1400 viviendas situadas al norte de la Villa. Finalmente el barrio fue remodelado y sus habitantes tuvieron una vivienda más digna, quedando totalmente integrados en la vida vallecana.




Villa de Vallecas no se cierra sino que al contrario de otros pueblos sigue creciendo.

















La villa sigue creciendo, este es un homenaje a todos los de villa del kas.

9 comentarios :

  1. ¡Qué interesante documento, Julia!. Me ha entusiasmado la historia y las fotos antiguas. Me han hecho recordar que siendo yo muy pequeña me llevó mi abuelo un día de todos los santos a visitar la tumba de mi abuela, precisamente en ese cementerio, no puede ser otro aunque nunca más volví.

    El contraste entre lo viejo y lo nuevo es impresionante.

    Gracias Julia por tan exhaustivo y apasionante trabajo.

    Un beso

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  2. Gracias a ti amiga, intente reflejar lo mejor posible, y que casualidad de la vida no? un beso Carmen

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    1. Enhorabuena, Julia!! Me ha gustado mucho este trabajo, que se aparta un poco de la línea general de tu blog. Desde hace algún tiempo tengo pensado hacer algo así con las fotos que he podido rescatar de la ciudad de Huelva en la primera mitad del siglo pasado. Cuando Huelva era casi un pueblo y su arquitectura guardaba bastante de la presencia británica en las minas. Ya veremos. Un abrazo

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  3. Muchas gracias compañero para mi fue facil hacer este reportaje, ya que el Villa Nuevo vivo yo un beso.

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  4. Muchas gracias!Muy interesante!

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  5. como mola soy familia de los fundadores del rayo tengo muchas fotos antiguas de las fiestas del carmen y demas

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  6. muchas gracias y si me pudieras pasar esas fotografias seria de gran ayuda pa un nuvo reportajesi te decides a mandarmelas este esmi correo:juliafatela@hotmail.com

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  7. Me podrías decir de que año es (aprox.) la primera fotografía?
    Muchas gracias por el documento.
    Saludos.
    Miguel

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  8. hola Julia, me gustaría saber si tienes mas fotos de ese barrio de la uva
    y las colgases para poder verlas y rcordar mi infancia pues me crié alli gracias y un saludo

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